Para un trabajo de mi clase tenía que leer un libro y abstraer algo del libro y crear algo que pudiera ayudar a los personajes a resolver el problema en el libro mucho más rápido que como lo hacen, y pensé “esta es una buena oportunidad para empezar a leer Las Crónicas de Narnia” así que fui a la biblioteca, renté el primer libro “El Sobrino del Mago”, el cual es el primer capítulo de Narnia, cuenta cómo se creó Narnia, pero también cuenta cómo Digory y Polly conocen a Aslan y meten la maldad a Narnia desde el primer día de su existencia.
El punto de todo esto es una frase que Aslan dice, que en lo personal creo que es bastante buena y profunda. Casi al final del libro, la bruja, Digory, Polly, el Tío Andrew y un cochero y su caballo llegan a Narnia, la bruja escapa de Aslan al verlo, y el tío se oculta entre unos árboles por ver tantos animales salvajes, aunque Polly, Digory y el cochero podían escucharlos hablar, el tío Andrew solo oía los graznidos y los ladridos y aullidos de ellos. Después de una serie de curiosos eventos con el tío Andrew, se desmaya entre los animales y los niños querían que pudiera escuchar a Aslan pero lo que dice Aslan es algo parecido a esto:
“No puedo decirle nada a este pecador y tampoco puedo confortarlo ni sacarlo de su miseria, el mismo se ha tapado los oídos y no puede escuchar mi voz. Si le hablara lo único que oiría serían mis gruñidos y rugidos. Oh como puedes luchar en contra de lo que te hará bien.”
En realidad frases como estas no se encuentran en los libros para niños todos los días, pero aun así doy gracias porque los niños leen este libro y me pongo a pensar: “que pensarán los niños al leer algo como esto” y me conmueve saber que Dios se mueve en medio de las personas y deja su huella plasmada en libros y eso nos mueve a nosotros a hacer otras cosas además de solo leer.
Romanos 2:13
Meramente solo escuchar la ley de Dios es una pérdida de tiempo si no haces lo que Él dice que hagas. Hacer y no solo escuchar es lo que hace la diferencia con Dios.
Es bueno escuchar pero hay que empezar a responder.













1 Comment
Aaaah ese Aslan. Tan sabio. Tenemos un Dios muy sabio.
Gracias porque un día me permitió a mi (y seguro a todos los que leen y entienden esto) escuchar mas que gruñidos. Aun escucho algunos, pero la voz se vuelve mas clara cada vez.