Me encantan los años nuevos!
Siempre he pensado que si la misericordia de Dios es nueva cada mañana, los años nuevos deben ser algo especial en los planes de Dios para nosotros.
Por eso, los inicios de año siempre son un buen momento para evaluar como está nuestra vida e identificar que cambios son necesarios para aplicarlos el próximo año, es así como nacen los propósitos de año nuevo.
El problema más grande de los propósitos de año nuevo es que duran algunos días o en el mejor de los casos, algunas semanas, después se van diluyendo poco a poco en nuestro acelerado estilo de vida.
No importa si tus propósitos incluyen mejorar tu salud o leer más la Biblia, estas son algunas ideas prácticas que te ayudarán a ser constante y lograr lo que te has propuesto.
1.- Pídele al Espíritu Santo que te fortalezca.
Como cristianos no debería haber ningún área de nuestra vida que no sea espiritual, todo debe hacerse como para el Señor y no para los hombres, por eso cualquier cosa que te propongas para este año debe depender del poder del Espíritu Santo, aún que sea en tu trabajo, en tu salud, en la iglesia, etc.
2.- Ponte de acuerdo con alguien más.
Jesús envió a predicar a sus discípulos de dos en dos, la verdad, «más valen dos que uno», si uno de ellos se tropieza, el otro puede levantarlo. Pero ¡pobre del que cae y no tiene quien lo ayude a levantarse!
3.- Establece un horario
Nuestro mayor problema con el tiempo, no es que nos falte, evidentemente todos los humanos tenemos las mismas 24 horas, nuestro problema es el mal uso del tiempo.
Si estableces un horario, será más fácil enfocarte en la meta y recordar cada día lo que debes hacer, así será menos probable que te encuentres a ti mismo perdiendo el tiempo.
4.- Establece metas reales
Define que es lo que quieres lograr, y sé realista. Es mejor ser constante y lograr las cosas a largo plazo que querer comerse el mundo y pronto desanimarnos por no lograrlo.
Por ejemplo
Vamos a proponernos ser mejores líderes de adoración.
1.- Le pido al Espíritu Santo que me ayude.
2.- Platico con alguien que todavía no dirige pero tiene buen corazón y buenos frutos.
3.- Definimos juntarnos media hora antes de la reunión de los sábados para buscar en internet lo que dice la Biblia sobre la adoración, ver videos de adoradores y escribir algunas ideas que nos ayuden a dirigir mejor la adoración.
4.- Fijamos una fecha en la que mi amigo que está aprendiendo pueda dirigir una canción.
Fácil!
Ahora solo hay que hacerlo…
Espero que estas ideas puedan ayudarte este año a terminar de leer la Biblia completa, a bajar algunos kilos, o a ser mejor persona o servidor.
¡También me encantaría saber si tú tienes alguna otra idea!












