¿Cuántos de ustedes, directores de música, o cantantes, han estudiado desde Génesis hasta Apocalipsis para determinar lo que Dios enseña, y lo que Dios quiere en la alabanza?
Paul Washer – Director de la Sociedad Misionera Heartcry
ANÉCDOTA, ANÉCDOTA
Hace algunas semanas tuve la oportunidad de platicar con un conocido acerca de la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo). La conversación dio un giro cuando él hizo una pregunta. Fue algo así:
“¿POR QUÉ LOS CRISTIANOS ADORAN TANTO A JESÚS?…
¿Qué no Jesús se dedicó a decirle al mundo entero: adoren al Padre? ¿Qué no dijo: el Padre es mayor que yo (Juan 14:28)? Por eso yo no adoro a Jesús, adoro al Padre”.
Estas son preguntas dignas de responder, y como líderes de adoración es nuestra responsabilidad dirigir a la gente por la senda bíblica de la adoración, pues andar fuera del camino es peligroso.
PASTORES, REBAÑOS, Y EL CAMINO
Un ejemplo que nos ayudará a comprender nuestra responsabilidad es pensar en los pastores de ovejas o de cabras. Ellos siempre van a procurar dirigir a su rebaño por el camino liso, el cual conocen y saben a donde dirige, y a la luz del día; no por un camino pedregoso, sin rumbo conocido, y en tinieblas. Esto último es lo que hacemos cuando no dirigimos la adoración en nuestras iglesias bíblicamente. Por esto, y por muchas otras razones, es importante conocer las Escrituras; y a nosotros como líderes de alabanza y adoración nos incumbe.
¿Qué le hubieras respondido tú a este chavo? ¿Cómo le hubieras explicado que esta equivocado según las Escrituras? ¿Cómo lo dirigirías a la verdad? ¿Qué textos hubieras citado? ¿Cómo le explicas que ese texto en Juan 14:28 lo está usando fuera de contexto?
Las mismas preguntas aplican para nosotros en relación a la iglesia a la cual servimos. Así que los animo líderes de adoración, de líder a líder, a que leamos las Escrituras por el bien, no solo de nosotros, sino de la gente a quien dirigimos en adoración a Dios el Padre, en Cristo Jesús, su Hijo, a través del Espíritu Santo, nuestro líder principal.
¿QUÉ VA A SUCEDER?
Estamos seguros de que cuando adoremos bíblicamente vamos a poder:
- Enfocar la adoración a Quien la merece (1 Timoteo 1:17 – Al único y sabio Dios)
- Saber como debemos hacer las cosas (Hebreos 8:5 – Conforme al modelo)
- Escribir canciones con contenido eterno (1 Pedro 1:24-25 – La palabra de Dios permanece)
- Encontrar nuestro propósito en la vida (Efesios 1:3-6 – Para alabanza de la gloria de su gracia)
- Ser felices (Deuteronomio 18:2 – Dios es nuestra herencia)
No hay nada como sumergirse en el océano de las Escrituras, y bucear hasta sus profundidades para encontrar los tesoros que están ahí.
Crédito de la foto: Sr. Samolo en Flickr












